(Editorial Especial de Roberto Robles para Tiempo de Golf Diciembre 2010). Un hándicap de ciento cuarenta dólares (u$s140,00) y puertas cerradas en los clubes a golfistas sin hándicap oficial o sin membresía, es un cocktail exlposivo que desatará situaciones críticas en casi todos los clubes este 2011. Ataca al corazón del principiante o del jugador BOGEY de más de 18 de hándicap, al que una matricula nacional no le reporta beneficio alguno ya que sólo compite localmente en su ciudad o su club. Ambos grupos constituyen bastante más del 60% de la nómina nacional de golfistas. Sin dudas los clubes y la Federaciones Regionales serán quienes deban domar este potro salvaje de administrar una situación donde en muchas geografías el hándicap a este precio seguramente será visto como prescindible y agitará el quehacer golfístico argentino. Desde estas líneas queremos sacar conclusiones que construyan y para ello necesitamos enunciar dos problemas centrales: el primero, ideas para evitar el desastre de 2011; el segundo, ideas para un futuro mediato.