Nada perdura, excepto el cambio

Arte con el pensador Heráclito
No tenemos el dato de cuanto en centímetros se ha escrito sobre lo histórico que fue para Argentina el 2007, pero se ha escrito y mucho.
Argentina y el mundo
Ahora bien, hagamos un poco de terapia de grupo y hablemos francamente: el golf argentino ha tenido su mejor año en la historia, porque nuestros golfistas han triunfado en todo el mundo. Ergo, se nos fueron todos los golfistas (a jugar donde las chances económicas y profesionales de los jugadores en competencia hacen inmaginables a las que podemos darles en Argentina).
Por esto, que el Challenge Tour Europeo cosancione torneos en Argentina, es ante todo, el mayor acierto imaginable, ya que pone a la mano de nuestros golfistas aqui, en canchas que conocen acabadamente, la chance de una tarjeta en el Challenge Tour, que es donde emigran todos ellos. Visto de otra manera, es taer a territorio local el tour a donde se nos van y el mejor ejemplo es el de Estanislao Goya, que durmiendo en familia cada noche del torneo, obtuvo su tarjeta por dos temporadas para jugar en todo el mundo.
Pero eso tiene su precio, puesto que se debe pensar en los otros jugadores que vienen a jugar con los nuestros.
En este 2008, Argentina se ha convertido junto a la Francia natal de Alain de Soultrait (director y creador del Challenge Tour), en la máxima plaza visitada por el tour en la temporada 2008 con 4 torneos en su calendario y cerca de u$s 800 mil en premios repartidos. Esto es inédito para el golf local y una oportunidad dorada para muchos jugadores argentinos que, si bien no lograron los grandes titulares de las primeras plazas, con un puesto 25 o 30, alcanzaron un premio muy superior a lo que consiguen terminando en posiciones de punta en los torneos locales y esto también los acerca a obtener eventualmente una tarjeta del tour.
La naturaleza del Abierto
El Abierto de la República, con toda su significancia, es ante todo, un torneo. Como tal debe generar condiciones aptas para querer ser jugado, para ser deseado.
Formar parte del Challenge Tour y tener una bolsa de €130 mil, es un buen comienzo, pero no contar con las máximas figuras de un país que no están compitiendo en el mismo rango de quienes vienen a jugar, es algo que como torneo, lo hace más apetecible todavía para el entorno en el que fue posicionado.
El 103 Abierto tuvo un nivel de golf fascinante para quienes presenciamos algunas de sus rondas. Hubieron 13 ganadores del Tour y al ojo del buen golfista, el golf que se jugó tuvo un nivel realmente destacable en el juego desplegado, donde no faltó habilidad y destreza notables.
Imaginemos que habría pasado con el buen field que vimos si venian Ángel Cabrera, Eduardo Romero, Andrés Romero, Ricardo Gonzalez o Rafa Echenique (algunos de los nombres que muchos se lamentan amargamente no hubieron).
De haberse dado esta situación, se habría desnaturalizado el Abierto de la República como torneo, dado que no es “normal” que un torneo de Challenge Tour tenga tantas pesencias de jugadores de los toures mayores y menos aún, ganadores de Majors.
Es que para el resto de los 144 jugadores, esto es un trabajo y nadie quiere ir a una derrota segura a manos de gigantes que juegan para transformar un evento de Challenge Tour en una atracción de entretenimiento para los residentes de una ciudad o un pais y que se llevarán seguramente más del 50% de la bolsa en juego (y por ello, los puntos que necesitan ávidamente).
Es asi que nuestra visión de un Abierto más puro en su verdadera naturaleza de torneo de Challenge Tour donde se presenten promesas del golf mundial y no glorias del golf local, es algo mucho más lógico y de mucho mayor sentido común.
El Abierto como factor de desarrollo
Que el Abierto forme parte del Challenge Tour, además empuja a tener que ofrecer una segunda plaza para que quienes vienen a jugar desde tierras lejanas, vean sus gastos de traslado y permanencia mejor cubiertos con mayores posibilidades de competencia.
Es asi que en 2007 se sumó el Abierto del Litoral a esta cruzada y en 2008 el Abierto del Centro, con enormes sacrificios por parte de Clubes, Sponsors y organizadores de los torneos, que acompañaron decididamente la iniciativa.
Es decir, haber decidido enmarcar el Abierto en el Challenge Tour, disparó una serie de decisiones conexas que estan haciendo que nuestro golf se inserte definitivamente en el mundo. Tan es así que para 2009 ya se está sumando un nuevo candidato en San Luis (ver nota) que está trabajando a redoblantes para conseguir una tercera plaza para el paso del Challenge Tour en nuestro país.
Usando la lógica más básica
Siempre es más facil tener éxito de público y vender mejor un evento donde hayan grandes figuras y mucho espectáculo. Pero ese no es el verdadero desafío que hará crecer al golf regional o nacional. Es la competencia con otros golfistas de nivel mundial lo que llevará al golf nacional a enriquecerse con nuevas promesas que encuentren en estos torneos escalafones que son, muy superiores a lo que se les puede brindar desde los torneos locales y un enganche genuino a los principales escenarios del mundo.
Por otro lado, buscar en base a puro voluntarismo que el Abierto de la República tenga entre sus jugadores a nuestras estrellas, transformándolo en lugar de un torneo de alta competencia entre jugadores de un tour que buscan ganarlo para ascender en su carrera, en una exhibición de nuestros mejores golfistas, es atentar contra la misma existencia del torneo y su proyección a largo plazo, ya que nuestros mejores golfistas vienen a jugar un golf relajado, llenos de reuniones sociales, despreocupados por su rendimiento golfístico y en consecuencia, no hacen el mejor de los papeles, importando un costo político innecesario (no olvidemos la posición del Pato Cabrera en Rosario).
¿No convendría entonces dejar a nuesto Abierto crecer como torneo genuino y como motor del desarrollo del golf y buscar que nuestros golfistas nos deleiten en Diciembre con exhibiciones jugando por ejemplo 18 hoyos en Buenos Aires, 18 hoyos en Villa Allende y 18 hoyos en Yerba Buena junto a aficionados, dando clínicas o haciendo espectáculos como los Shoot Outs que se hacen por estos días?
No caben dudas que los comerciales que deberán vender un Abierto distinto serán los que enfrentarán el reto mayor de esta estrategia, puesto que hay que facturar para una bolsa importante, sin ofrecer lo que se vendio por un siglo. Es parte de la problemática que habrá que tratar de resolver.
El público no es sólo el que asiste a la cancha
Golfmol ha difundido desde la web (por su trabajo en GOLFSTARNEWS.COM) los torneos 73 Abierto del Litoral en la ciudad de Rosario y 77 Abierto del Centro en Villa Allende, Córdoba, que fueron emparejados con los Abiertos de 2007 y 2008 respectivamente y el scoring online dispuesto para estos eventos, tanto como el sitio web de GOLFSTAR, fue enlazado desde centenares de sitios webs de todo el mundo, incluídos EuropeanTour.com y TourdelasAmericas.com.
Sabemos a ciencia cierta cuantas personas ingresaron a los sitios webs de los torneos y cuantos PAGE VIEWS (el número mágico de cualquier sitio web) generaron en cada uno. Los números son asombrosos y, si bien se registran ingresos desde más de 80 países, Argentina sigue siendo la locación desde donde más se ingresó, lo que significa claramente que hubo gente que prefirió seguir el torneo en forma electrónica. Las instancias hoy en día se pueden seguir desde la web casi en tiempo real y esto hace que mucha gente decida no ir al evento, porque de todos modos, tiene la informacion a mano desde su casa, trabajo o incluso en las mas remotas locaciones, desde su celular.
Esto muestra como, siguendo la ley enunciada por nuestro famoso pensador, también se debe generar un cambio en la forma en que se evalúa el público que se interesó en un torneo determinado y la forma en que se traslada esto a los Sponsors en la venta general del torneo.
Heráclito tiene razón
Es dable concluir con otro aforismo de quien embarcó a la humanidad en la tarea de llegar a la luna y que revalidó a Heráclito 2.500 años más tarde:
miran el pasado o el presente, seguramente perderán el Futuro”
John Fitzgerald Kennedy
