Enfrentémoslo: EL GOLF HA CAMBIADO DEFINITIVAMENTE, tal como ha sucedido con casi todas las costumbres y usos del ser humano moderno. La mayor movilidad, motorizada primordialmente por la explosión de proporciones BIG-BANG que han sufrido y siguen experimentando las comunicaciones, están cambiando la fisonomía del Golf, y de otros quehaceres del ser humano. Esta movilidad hace que la gente viaje y se desplace con una mucho mayor frecuencia que lo que sucedía antes y por esto, al ser socio de un club, un jugador promedio debe enfrentar el pago de un costo fijo (generalmente alto) para practicar en forma esporádica en esa cancha.